La cruel y dolorosa enfermedad a la que se enfrenta el cuidador a lo largo de los años se acentúa por el hecho de que las ayudas que reciben los cuidadores suelen ser insuficientes, pero aún así necesarias para reducir su estrés emocional.

La facilitación de la tarea de cuidado y óptimo bienestar del enfermo y cuidador pasa por tener información que permita acceder a recursos económicos, contar con diversos recursos sociales adecuados a la demanda de cada situación e iniciar aquellos procedimientos judiciales que permitan adaptarse física y psíquicamente al curso evolutivo de la enfermedad y su consecuente deterioro en el enfermo.

La falta de tiempo del cuidador impide en muchos casos conocer estos recursos con los que se puede contar para realizar las tareas de cuidado y a la hora de tomarse un respiro, o resolver situaciones socioeconómicas que precisan de soluciones jurídicas específicas.

Este programa acerca toda aquella información relacionada con las ayudas más adecuadas a su situación socioeconómica y familiar, al tiempo que se da traslado a los agentes sociales de la situación de cada enfermo y su núcleo familiar y de las necesidades detectadas para una intervención social específica.