Una vez que se ha diagnosticado la enfermedad, es necesario planificar y adaptar lo cotidiano para convivir con el enfermo de Alzheimer. Se debe crear un ambiente lo más favorable posible que permita a los cuidadores y al enfermo mantener una calidad de vida adecuada.

Por momentos el cuidado de la persona puede ser difícil. Recomendaciones para manejar la situación:

1. Establecer rutinas, pero manteniendo las cosas normales.

2. Mantener la independencia de la persona.

3. Ayudar a mantener su dignidad.

4. Evitar discusiones.

5. Simplificar las tareas.

6. Conservar el buen humor.

7. Mantener la seguridad.

8. Estimular a la persona.

9. Aprovechar sus habilidades.

10. Mantener la comunicación.

11. Utilizar elementos auxiliares para la memoria (ej. Etiquetas o fotos en las puertas de las habitaciones, en los cajones, etc. para que la persona los reconozca).

12. Adaptar el entorno a sus necesidades: buena iluminación, eliminar los obstáculos, evitar ruidos molestos, etc./p>

RECOMENDACIONES PARA MANEJAR LOS DESAFÍOS COMUNES:

El baño y la higiene personal:

•  Planee el baño o la ducha para la hora del día en que la persona está más tranquila y positiva. Sea consistente, intente desarrollar una rutina.

•  Prepárese con anticipación. Asegúrese antes de empezar que tiene listo en el baño todo lo que necesita para el mismo.

•  Respete el hecho de que el baño produce miedo y es incómodo para algunos enfermos. Sea amable y respetuoso, tenga paciencia y calma.

•  Dígale a la persona lo que va a hacerle y paso por paso permítale hacer por sí misma todo lo que le sea posible.

•  Trate de que el baño sea un momento de placer y relajamiento.

•  Una ducha puede ser más sencilla que un baño, pero si no estaba acostumbrada a la ducha puede resultarle molesto o asustarle.

•  Tenga en cuenta la temperatura del baño; caliente de antemano el cuarto y tenga cerca toallas y una bata de baño. Pruebe la temperatura del agua antes de empezar el baño o ducha.

•  Simplifique la tarea lo más posible.

•  Si se resiste al baño, pruebe más tarde cuando esté de buen humor.

•  Permita que la persona se maneje sola el mayor tiempo posible.

•  Si la persona se siente incómoda, puede ser útil no desnudarla totalmente. Hacerlo por partes.

•  Tenga en mente la seguridad. Algo firme para agarrarse, alfombras antideslizantes para la bañera y un asiento para la ducha. Nunca deje sola a la persona en el baño o en la ducha.

•  Si el baño es motivo de conflictos, puede asearlo de pie con toallas húmedas.

•  Si en esta tarea siempre tiene problemas, pídale a otra persona que lo haga.

El vestirse:

•  Trate que la persona se vista a la misma hora todos los días, para que sea parte de la rutina diaria.

•  Anímela para que por sí misma se vista hasta donde sea posible. Planee que tenga tiempo suficiente para que no haya ninguna presión o prisa.

•  Permítale escoger entre una selección limitada de prendas.

•  Preséntele la ropa en el orden en que debe ponérsela.

•  Evite ropa con cierres complicados. Escoja la que sea cómoda, fácil de poner y de quitar. Los elásticos en la cintura y los cierres de velcro disminuyen las dificultades de los botones y cremalleras.

•  Procure que tenga independencia al vestirse el mayor tiempo posible.

•  Si es necesario déle instrucciones claras paso a paso.

•  Se les debe dar todo el tiempo que necesiten para arreglarse sin prisas.

•  Ofrézcale zapatos con suela de hule anti-deslizante.

El vestirse:

•  Tenga una rutina para llevar a la persona al baño y manténgala tan rigurosamente como sea posible. Por ejemplo, lleve a la persona al baño cada 3 horas, más o menos. No espere a que se lo pida.

•  Esté atento a señales de que la persona tiene que ir al baño tales como inquietud o tirarse la ropa. Actúe rápidamente.

•  Sea comprensivo cuando ocurren accidentes. Conserve la calma y tranquilice a la persona si está angustiada. Trate de buscar soluciones para tratar de evitar estos accidentes.

•  Ir al retrete es un acto muy íntimo y debemos ser muy prudentes a la hora de ayudarles.

•  Si va a salir con la persona, planee previamente. Averigüe dónde están localizados los baños y haga que la persona use ropa sencilla y fácil de quitarse. Lleve ropa extra para poder cambiarle en caso de accidente.

•  Ponga un cartel en la puerta del baño con letras grandes y brillantes.

•  Deje la puerta del baño abierta para facilitar su entrada.

•  Es necesario que el baño esté bien iluminado y libre de peligros.

•  Asegúrese de que la ropa sea fácil de quitar.

•  Disminuya la ingesta de líquidos antes de acostarse.

La cocina:

•  Evalúe en qué medida la persona puede preparar su propia comida.

•  Disfrute de la cocina como una actividad compartida.

•  Tenga instalaciones de seguridad.

•  Retire utensilios afilados.

El comer:

•  Asegúrese que haya un ambiente de silencio y tranquilidad para comer. Limitar el ruido y otras distracciones puede ayudar a la persona a concentrarse en la comida.

•  Si pueden, es recomendable que pongan la mesa y la recojan.

•  Es conveniente mantener los horarios de las comidas.

•  Deben sentarse a la mesa siempre en el mismo sitio.

•  En la mesa se debe colocar sólo lo más necesario.

•  Los cubiertos tienen que ser pesados y los cuchillos deben cortar bien.

•  Es conveniente que los vasos sean transparentes, tengan una raya de color y no se rompan.

•  Para las sopas, consomés y purés es recomendable utilizar tazones.

•  Para que el plato no resbale utilizaremos salvamanteles antideslizantes individuales.

•  En algún momento tendrá que recordar a la persona cómo comer. Cuando les tengamos que dar indicaciones lo haremos con órdenes sencillas y una a una. Nunca regañarle porque no sepa cómo utilizar los tenedores, coja la comida con la mano, etc.

•  Servir comida que pueda comerse con la mano si la persona tiene dificultad para utilizar los cubiertos.

•  Utilizar pajitas para facilitar el beber, si tiene dificultad.

•  Usar un plato hondo en vez de uno plano y que contraste con el color del mantel.

•  Cortar la comida en pequeños trozos, cuando no sea capaz de hacerlo y le cueste comer trozos más grandes. En las últimas etapas, para prevenir que se atragante, puede moler o machacar la comida.

•  Recuerde que debe comer despacio. Es muy importante darles todo el tiempo que necesiten para realizar esta actividad.

•  Tenga conciencia de que puede no distinguir entre frío o calor y quemarse la boca con líquidos o alimentos calientes.

•  Cuando tenga dificultad para tragar, consulte con el médico para aprender la técnica de estimular esta acción.

•  Sirva una porción de comida por vez. Puede ofrecerle varias comidas pequeñas a lo largo del día en lugar de tres grandes.

•  Lleve a la persona al dentista regularmente para mantener la boca y la dentadura saludable.

•  Si el médico les manda seguir algún tipo de dieta, es necesario que esta se cumpla a rajatabla.

•  Si no necesita dieta, es importante mantener una alimentación variada, rica en fibra para evitar el estreñimiento, equilibrada y a su gusto.

•  Es muy importante que beban bastante agua (1,5 litros al día), que se puede suministrar en forma de consomés, gelatinas, frutas y verduras, etc.

•  Hay que suprimir el alcohol y el café.

•  Ante la pérdida de apetito y de peso (superior a 2 Kg), se debe consultar al médico por si hubiese alguna causa física, de la medicación o anímica.

•  Si el enfermo come constantemente, se debe intentar reducir el impacto nocivo que este hecho puede tener dándole alimentos ricos en fibra.

•  Si el enfermo no abre la boca, se le puede tocar la barbilla o la mandíbula suavemente, o ponerle líquido o comida en la boca para recordarle el acto que tiene que hacer.

•  Si tiene problemas para masticar, se le pueden hacer demostraciones de cómo se hace. En general, puede funcionar la imitación.

Dificultades al dormir:

•  Mantenga un tono calmado y pacífico en la noche para inducir el sueño.

•  Mantenga las luces muy bajas, elimine los ruidos fuertes, e incluso ponga música relajante si parece que la persona disfruta.

•  Trate de que el enfermo no duerma durante el día.

•  Haga largas caminatas y aumente la actividad física durante el día.

•  Trate de mantener una hora para acostarse que sea más o menos la misma todas las noches. Desarrollar una rutina a la hora de acostarse puede ayudar.

•  Restrínjale el consumo de cafeína.

•  Asegúrese de que se sienta lo más cómodo posible en la cama.

•  Hay que asegurarse de que cuando el enfermo se acueste se encuentre bien. Puede ser necesario darle algún calmante, pero antes se debe consultar al médico.

•  Identifique posibles problemas relacionados con su estado de ánimo. La depresión suele alterar el sueño.

•  Es bueno tomar leche caliente antes de acostarse para relajarse.

•  Acostumbre al paciente a que vaya al baño antes de dormir.

•  Deje una pequeña luz encendida para que se pueda orientar si despierta.

El conducir:

•  Esté alerta a las señales que indican que es peligroso que la persona continúe conduciendo un vehículo. Algunas de estas señales son: perderse en lugares conocidos, conducir demasiado rápido o demasiado despacio, desatender las señales de tráfico, enfadarse o confundirse.

•  No permitir que use el coche. Acompañarle es el primer paso para evitar que lo use.

•  Converse con la persona amablemente. Comprenda los sentimientos de la persona acerca de la pérdida de la habilidad para conducir, pero sea firme en pedirle que no lo haga más. Sea consistente prohibiéndole a la persona conduzca tanto en los días buenos como en los días malos.

•  Sugiera usar transporte público, si eso es apropiado y que vaya acompañado.

•  Si usted no la puede convencer de que no conduzca, será necesario consultar con el médico. La persona puede ver al médico como una autoridad y aceptar no volver a conducir.

•  Si es necesario tome usted las llaves del automóvil. Si tener las llaves sencillamente es importante para la persona, sustitúyaselas por un juego diferente.

•  Si todas estas medidas fallan, desactive el automóvil o estaciónelo en un lugar dónde la persona no pueda verlo o tener acceso a él.

El alcohol y el tabaco:

•  Controle a la persona cuando fume o trate de que deje de fumar con una orden del médico.

•  Consulte con el médico sobre el alcohol y los medicamentos.